Somos una pequeña empresa familiar dedicada a la cría de cerdo ibérico y la elaboración de sus productos.
Entre pinos y encinas los animales nacen y son cuidados en la propia finca, llevando un control exhaustivo de su alimentación y condiciones sanitarias y ambientales.

Siempre hemos elaborado, cuando llegaba el invierno, nuestra propia matanza: chorizo, salchichón, morcilla etc. Un día decidimos dar un paso más y poner nuestro producto en el mercado. Si a nuestros amigos y familiares les encanta todos nuestros embutidos Esa interrogación sale al revés. ¿Por qué no ofrecer un producto tan natural y exquisito a los demás?

Y aquí estamos, manos a la obra, haciendo un embutido a la antigua usanza, con la receta de nuestros abuelos, sin ningún tipo de conservantes artificiales, colorantes ni potenciadores de sabor. Sin añadir gluten ni lactosa. 

Creemos que es el momento de recuperar la alimentación tradicional, los sabores auténticos huyendo de aditivos químicos que agreden nuestro organismo. Y ese es nuestro objetivo.